

Acompañando a las familias desde una mirada sistémica.
Todo sistema busca el equilibrio.
Como solemos decir, cada persona es un mundo… y cada familia, también.
Los vínculos, las normas y los roles hacen que cada familia sea mucho más que la suma de sus miembros. Podríamos decir que son sistemas vivos que buscan adaptarse y sobrevivir ante los cambios.
En estos ciclos formativos en la Santa y Real Casa de Misericordia profundizamos en el conocimiento de las familias para comprender mejor sus dinámicas y poder acompañarlos en los procesos de cambio que surgen ante la pérdida de salud de un ser querido. Vemos en la práctica clínica que estos momentos generan transformaciones que afectan a cada persona de manera diferente, por lo que requieren una mirada abierta y profesional.
Analizamos las etapas emocionales y vivenciales que pueden atravesar las familias cuando uno de sus miembros pasa a depender del entorno, las reacciones ante la ruptura de expectativas y las formas en que cada sistema busca reorganizarse.
Sabemos que pedir ayudaes ya, en sí, un proceso difícil. Por eso, los y las profesionales del cuidado tenemos la responsabilidad de ofrecer comprensión y un espacio seguro. Nuestra labor consiste en adaptarnos a las necesidades y ritmos de cada familia, ampliando nuestra mirada sobre cómo se pueden vivir estos cambios.
Un servicio de calidad implica integrar a la familia como parte activa del cuidado, reconociendo su papel imprescindible en la toma de decisiones y en la construcción del proyecto de vida dentro de lo que, para muchos, se convierte en su nuevo hogar.
Es fundamental mantenernos en una actitud consciente del impacto que generamos como profesionales de referencia. En estas formaciones revisamos no solo nuestras competencias técnicas, sino también nuestra disponibilidad emocional, la calidad del trato, las responsabilidades y los límites profesionales que nos ayudan a ofrecer un acompañamiento digno y basado en la ética.
Mi reconocimiento a todas las personas trabajadoras de La Misericordia por su confianza y dedicación diaria. Gracias por ser parte activa de esta red que hace posible seguir construyendo comunidades donde las familias se sientan acompañadas, cuiden y sean cuidadas.